Liberia está transfiriendo su educación pública primaria a una empresa privada

Liberia está a punto de marcar otra meta para África, después de haber sido el primer país del continente en elegir en 2006 a una mujer, Ellen Johnson-Sirleaf, como presidenta.

Ahora, el país se está embarcando en lo que algunos llaman otra marca para África: traspasar todo su sistema de educación preescolar y primaria a una empresa privada estadounidense.

La educación en Liberia quedó gravemente afectada por la Primera y la Segunda guerra civil liberiana entre 1989 y 2003. Se estima que un 50 % de las chicas y un 68 % de los chicos han completado la educación primaria o, si no, al menos pueden leer una frase completa, pero esta situación se agravó durante la reciente crisis del ébola.

George Werner, el ministro de Educación liberiano, anunció en enero de 2016 que la educación pública preescolar y primaria sería transferida a Bridge International Academies, una empresa privada con base en los EE. UU., por un periodo de cinco años. El gobierno de Liberia pagará alrededor de 65 millones de dólares.

Bridge International Academies se describe como la empresa de innovación docente más grande del mundo, y en la actualidad está operando en Kenia y Uganda. La metodología de enseñanza de la empresa gira en torno a sus profesores, (que no necesitan estar en posesión de un grado universitario, sino recibir una preparación de cinco semanas), los cuales darán sus clases programadas con ayuda de una tableta portátil. El tamaño de las clases podrá ser de hasta 60 alumnos.

A diferencia de las escuelas de la empresa en Kenia y Uganda, donde las familias pagan una matrícula de unos seis dólares por trimestre, en Liberia los padres no tendrían que pagar las clases de su bolsillo.

La medida ha recibido crítica local e internacional. Los expertos en educación planean ejercer presión sobre el gobierno liberiano para que no siga adelante con este plan.

En oposición a este plan, Kishore Sing, relator especial de la ONU por el derecho a la educación, dijo en un comunicado de prensa en marzo:

Es irónico que Liberia no tenga recursos para cumplir sus obligación fundamental de proporcionar una educación primaria gratuita a todos los niños, pero en cambio pueda entregar grandes sumas de dinero a la subcontratación de una empresa privada que lo haga en su nombre.

Christine Mungai, que escribe para el periódico Mail & Guardian de Sudáfrica, argumentó que el enfoque de Bridge International Academies a la enseñanza desalienta el intercambio entre profesor y alumno y “suprime el pensamiento crítico”. Mungai también se mostró en desacuerdo con la afirmación de la empresa de que sus alumnos lo hacen mejor que otros de su edad que estudian en las escuelas públicas, y enfatizó que la información procedía de un estudio encargado por la propia empresa.

Aun así, Mungai admite que privatizar la educación pública podría ser una buena apuesta para Liberia, cuyo sistema educativo actual está “en ruinas”:

En este caso, un sistema educativo moldeado por la contabilidad, la normalización, el rigor analítico y los cambios políticos, que pueda ser respaldado por conjuntos de datos enriquecidos, si bien privados, es mucho mejor que lo que Liberia tiene en este momento.

En respuesta a la noticia, Jan Resseger, experta en educación pública y bloguera estadounidense, cuestionó los motivos de los inversores de la empresa, entre los cuales está la Corporación Financiera Internacional, perteneciente al Banco Mundial:

Uno tiene que investigar también la motivación de algunos de los presuntos inversores descritos como ‘patrocinantes’ del trabajo de Bridge International Academies, como por ejemplo Bill Gates o Mark Zuckerberg. ¿Están estos filántropos de la tecnología apoyando esta aventura educativa internacional como parte de su trabajo filantrópico o su meta es expandir el mercado global para el tipo de tecnología educativa que ha creado sus fortunas personales?

El Informe de Seguimiento de la Educación Global publicado por UNESCO expresó su preocupación por el asunto:

Pensar en las escuelas solo como lugares para aprender a leer puede parecer una idea razonable en un país donde la mayoría de los niños no pueden conseguir nada más. Sin embargo, existe el riesgo de reducir notablemente el objetivo de la educación. Los legisladores deben ser conscientes de que una buena educación no puede ser proporcionada por cualquiera que pase un examen.

La Asociación nacional de profesores de Liberia, junto a otras organizaciones de la sociedad civil, han enviado una carta al ministro de Educación de Liberia, George K. Werner, explicándole su preocupación acerca de que el plan de privatización plantee una “seria amenaza” y represente la “comercialización de los servicios educativos en Liberia”. Otros, mientras tanto, han expuesto su opinión en las redes sociales: