Hace ya un año que el príncipe marroquí Moulay Hassan comenzó a tener compromisos oficiales. A sus escasos 12 años, el niño tiene que acudir de traje chaqueta y corbata a actos solemnes de adultos, desempeñando su papel de heredero, comprometido con la casa real de su país.

No sabemos cómo lleva el príncipe los discursos, los desfiles y la pompa, pero hay algo que ya ha dejado claro que no le gusta nada: que le besen la mano en señal de respeto.

Varios medios alternativos, citados entre otros por el diario británico Daily Mail, han desvelado un vídeo viral en el que se ve cómo Moulay Hassan saluda educadamente a los señores que le van presentando, manteniendo el tipo ante las reverencias pero retirando la mano rápido en cuanto alguien trata de acercar sus labios.

Apretón de manos, sí; besos, no. Las imágenes lo dejan claro. ¿Se acostumbrará o se cambiará el protocolo?

Fuentes: huffingtonpost.es